5 de junio, Día mundial del Medio Ambiente

Un proyecto de biodiversidad abre un muladar para recuperar la población de milanos reales y alimoches entre el Mesa y el Piedra.

Lo impulsa la Asociación Acobija, que tiene previsto establecer convenios con ganaderos para nutrir aves necrófagas en la cuenca del Jalón.

El cerro de la Serralba, en Nuévalos, ya tiene habilitado el muladar ‘Mesa-Piedra’, dedicado a Félix Rodríguez de la Fuente. Se trata de una hectárea de monte abierto con algo de pendiente donde se pone en marcha la principal actuación del proyecto ‘Pequeñas aves necrófagas para la biodiversidad’, impulsada por la Asociación Aragonesa para la Conservación de la Biodiversidad desde el Valle del río Jalón (Acobija) para regenerar y conservar la población de milano real y alimoche común en la zona. A largo plazo, la entidad contempla impulsar convenios con ganaderos locales para establecer puntos de nutrición en el entorno. Para ponerlo en marcha, cuentan con la cesión del terreno, de utilidad pública y propiedad del Gobierno de Aragón, y una inversión de 32.000 euros, financiada por la compañía bilbilitana DF Grupo y por fondos Leader a través del Adri Calatayud-Aranda. «Es la principal actuación del proyecto para la regeneración y conservación del milano real y alimoche común, ambas amenazadas«, la presidenta de Acobija, Andrea Rodríguez. Así concretaba que «en los últimos 40 años la población de especies ha caído un 60%, lo que es uno de los mayores problemas de la humanidad». En este punto, con vistas al entorno del Monasterio de Piedra, también se han dispuesto dos casetas, de dos metros por dos metros, para la observación de estas aves. «Se podrá venir, dos o cuatro personas, cuando vengamos a dejar el alimento, que no serán en días y horas fijas«, puntualizaba Rodríguez. «No queremos que se acostumbren, así que llegaremos antes de que salga el sol, entramos a la caseta y nos iremos cuando se hayan ido o se haya puesto el sol», especificaba.  «Creemos que iniciativas locales, en el terreno, con la implicación de muchos y la concienciación de todos pueden contribuir a revertir esta situación«, argumentaba Rodríguez en la presentación de la iniciativa este jueves. En ella, para proporcionar el alimento cuentan con la colaboración de granjas cunícolas y carnicerías: «Serán piezas pequeñas y puntualmente más grandes», explicaba Raúl del Río, también de Acobija. A largo plazo, el siguiente paso está en la firma de convenios con ganaderos de extensivo del territorio para establecer puntos que sirvan para alimentar a las carroñeras. Para Rodríguez es necesario complementar el muladar con la potenciación de las zonas de protección para la alimentación de especies necrófagas (Zpaen). «Queremos hacerlo poco a poco, porque hay que explicarlo bien y que los ganaderos lo entiendan y valoren lo que supone», insistía. El muladar, concretaba, se encuentra cerca de las áreas utilizadas como dormidero por alimoches y milanos, como los chopos. En el acto de presentación han participado representantes de DF Grupo, el gerente del Adri Calatayud-Aranda, Pablo Barcelona; el presidente de la Comarca Comunidad de Calatayud, Ramón Duce, miembros de SEO Birdlife y la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, así como vecinos de la zona y miembros de Acobija. La cita ha concluido con una visita a las bodegas Esteban Castejón, de Ibdes, donde los participantes han realizado una visita guiada y una cata de vinos.

Fuente:
https://www.heraldo.es/noticias/aragon/zaragoza/2022/07/07/un-proyecto-de-biodiversidad-abre-un-muladar-para-recuperar-la-poblacion-de-milanos-reales-y-alimoches-entre-el-mesa-y-el-piedra-1586465.html