Protesta en Canal Roya contra la unión de estaciones

Gredos recibe a otro quebrantahuesos.

Una hembra llamada Benemérita se sumará en breve a los dos ejemplares que ya vuelan libres por la sierra, a Risco y a Galana, pero antes deberá adaptarse al medio. Este martes pasó el control veterinario y pasó a la plataforma de ‘hacking adaptativo’.

Gredos está de celebración: ahora que se va a cumplir un año desde la llegada de dos quebrantahuesos al lugar para empezar a repoblar con una especie que hace tiempo se extinguió, este martes un nuevo ejemplar, una hembra -llamada Benemérita por votación popular- iniciaba su periodo de acondicionamiento al lugar. Una buena noticia a la que se une el hecho de que Risco y Galana, sus predecesores, siguen vivos y han sabido buscarse la vida y el alimento en la sierra abulense. Allá por los años 50 del siglo pasado desapareció el último ejemplar de quebrantahuesos con el que contó Gredos, fue abatido de un disparo y aún se conserva su cráneo como testimonio de su presencia en tierras abulenses. Una vez estuvo allí y ahora, bueno desde hace un tiempo la Fundación Quebrantahuesos y la Junta de Castilla y León colaboran codo con codo, y así pretenden seguir durante tres años más, para conseguir liberar más y más ejemplares hasta lograr una colonia que sume en torno a los 15/20 con los que asegurarse su continuidad y su regreso a Gredos. Sería la ansiada vuelta a una montaña que puede dar a estas aves lo que necesitan porque sencillamente lo tiene. Es orografía, son cabras monteses y es ganadería en extensivo (luego lo explicamos). Como decíamos, este martes recibían a una hembra que tuvo que pasar el pertinente reconocimiento veterinario y que ahora tendrá que ir acomodándose al terreno: lo hará durante los próximos 30/35 días en un denominado ‘hacking adaptativo’ y después se liberará. Previamente ha pasado otro tiempo acondicionándose en Ordesa, casi dos meses y es que estos ejemplares proceden de los Pirineos. Las aves son huérfanas no tienen padres y primero recalaron en Ordesa para que otras de su misma especie les ayudaran en el proceso de aprendizaje de lo que es, o debería ser su vida. Hablamos de jerarquía, de alimentación, de socialización con los suyos, al fin y al cabo. Y, claro, eso en Gredos no podían hacerlo porque no hay una población con la que convivir. Una vez han tomado ejemplo de los de su especie llegan a Ávila y en un mes aproximadamente Benemérita volará libre. Libre sí, pero monitorizada, también. Hay que comprobar que las cosas se están haciendo como es debido y que ellos se adaptan, hay que conocer los peligros (por ejemplo tendidos eléctricos), las amenazas… Todo ello nos lo cuenta Gerardo Báguena responsable de la Fundación Quebrantahuesos y un auténtico seguidor de una especie sorprendente por muchos motivos, además de «amiga del ganadero», tal y como él la define. Es el quebrantahuesos un ser que se alimenta sólo de huesos, no es carroñero, no pone en peligro a la cabaña y ayuda a la naturaleza a que desaparezcan los restos de animales ya muertos.Exclusivamente dejan los cráneos y las vértebras, mucho más difíciles de digerir.  Son de las aves más grandes junto a los buitres, dos metros y medio de envergadura, cinco kilos de peso… Recogen lana para hacer nidos, los cuales pueden llegar a pesar 70 u 80 kilos. Crían en invierno, incuban a 37 grados los huevos, siempre uno o dos, como mucho. Si son dos al final sólo vivirá un ejemplar porque son «cainistas», uno mata al otro, se bañan en barro para mantener un color anaranjado. Tantas y tantas cosas interesantes que, si todo sale bien, Gredos será testigo de ellas porque de momento Risco y Galana viven; habrá que esperar a ver qué ocurre con la hembra que acaba de llegar, pero apunta maneras y se confía en el resultado del programa con el que devolver a Gredos una especie que allí ya no existía y que a nivel general está en peligro de desaparición. A Gredos este año vendrán un macho y una hembra más y a futuro se irán liberando más y más ejemplares hasta intentar crear una colonia que asegure su pervivencia en la montaña abulense. Si en raíza, si arraiga «es una especie que puede sobrevivirnos a los que hoy estamos aquí porque puede vivir hasta 40 años», relata. Este programa existe por una colaboración a varias bandas la de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos y la Junta de Castilla y León además del Gobierno de Aragón que es el que cede los ejemplares en el proyecto ‘Life Corredores por el Quebrantahuestos’. Por cierto que hay tres personas que están diariamente haciendo el seguimiento de los ejemplares que aún son muy jóvenes, de un año de vida. Ahora lo que debe suceder es que «se queden aquí de forma permanente, evolucionen, sean padres y estemos delante de los primeros quebrantahuesos que, después de un siglo de extinción, vuelvan a repoblar Gredos». Risco y Galana ya han pasado allí su primer año de vida, «el más crítico». Esperemos que Benemérita lo haga también.

Fuente:

https://www.diariodeavila.es/noticia/z7713311e-c591-f9c7-9b44b841000f179a/202305/gredos-recibe-a-otro-quebrantahuesos