Fallece Mariano Polanco, referente histórico del ecologismo aragonés y defensor de sus montañas.
Fallece Mariano Polanco, referente histórico del ecologismo aragonés y defensor de sus montañas.
El Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón y Ecologistas en Acción lamentan la pérdida de uno de los activistas ambientales más comprometidos del país, protagonista de numerosas luchas en defensa del territorio aragonés, contra la contaminación por lindano y por la protección de la Canal Roya.
La defensa de la naturaleza aragonesa ha perdido a una de sus voces más reconocidas. Mariano Polanco Cedenilla, histórico activista ecologista y representante de los grupos conservacionistas en el Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón (CPNA), falleció este pasado miércoles a los 76 años dejando tras de sí décadas de compromiso en favor del medio ambiente, las montañas y la protección del territorio.
La noticia ha provocado numerosas muestras de pesar entre organizaciones ecologistas, entidades conservacionistas y personas vinculadas a los movimientos sociales y ambientales de Aragón, donde Polanco era ampliamente conocido por su participación en algunas de las principales luchas ambientales de las últimas décadas.
Desde el Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón (CPNA) han destacado su larga trayectoria dentro de este órgano consultivo, del que formaba parte desde 2014 como representante de los grupos conservacionistas.
En un comunicado firmado por su presidente, José Manuel Nicolau, el CPNA recuerda que durante estos doce años Mariano Polanco fue “uno de los consejeros más participativos, aportando su conocimiento, experiencia y su compromiso con la conservación del medio natural aragonés”.
La entidad subraya además su papel impulsor de numerosas iniciativas ambientales. Entre ellas destacan la defensa de la creación de un parque natural en la Canal Roya – Anayet, la protección de todas las montañas aragonesas o la lucha contra la contaminación provocada por los residuos de lindano en Samianigo y la cuenca del Galligo, uno de los mayores problemas ambientales que ha afrontado Aragón y el sur de Europa.
Más allá de su labor institucional, el Consejo ha querido poner el acento en la dimensión humana de Polanco. “Mariano no ha sido sólo un miembro más de esta familia que es el CPNA. Durante 12 años hemos fraguado lazos de amistad sincera, fruto de sus buenas formas y de su incansable trabajo y capacidad de diálogo.
El organismo también destaca dos rasgos especialmente significativos de su personalidad: “la honestidad y la templanza”. Sobre esta última cualidad, añaden que se trataba de “una templanza envidiable que sin duda ha ayudado mucho a crear un espíritu de consenso en el Consejo”.
Finalmente, el CPNA ha trasladado sus condolencias a familiares, amistades y a todas las entidades y colectivos con los que compartió décadas de trabajo en defensa de la naturaleza.
Una vida ligada a las principales luchas ecologistas de Aragón
También Ecologistas en Acción ha querido despedir a quien considera una figura imprescindible dentro del movimiento ecologista aragonés. “Se ha ido uno de los imprescindibles, nos ha dejado Mariano Polanco”, comienza el comunicado de la organización, que expresa el profundo impacto que ha causado su fallecimiento entre quienes compartieron años de militancia y activismo con él.
“Para la familia de Ecologistas en Acción Aragón se ha muerto alguien que era más que un compañero, ha muerto un referente de la lucha en defensa del medio ambiente, y especialmente de nuestras montañas”, afirman.
La organización repasa una trayectoria marcada por la implicación constante en múltiples colectivos y plataformas ambientales. Polanco formó parte de la Coordinadora de Organizaciones de Defensa Ambiental (CODA) y de ADEPA en Samianigo, participando activamente en la denuncia de la contaminación generada por los residuos de lindano de INQUINOSA, recuerdan.
También militó en el histórico colectivo Ecofontaneros, donde participó en movilizaciones contra proyectos de embalses considerados insostenibles, y fue miembro de la Plataforma en Defensa de las Montañas de Aragón, desde la que combatió diversos proyectos de interconexión de estaciones de esquí.
Asimismo, perteneció a la Sociedad Aragonesa para la Protección de los Animales y las Plantas y, más recientemente, a la Asamblea Canal Roya, uno de los movimientos ciudadanos que lograron frenar el proyecto de unión de estaciones mediante remontes en uno de los valles pirenaicos aragoneses de mayor valor ecológico.
Su labor se extendió también a diversos órganos de participación institucional, donde representó a las asociaciones ecologistas aragonesas. Además del Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón, formó parte del Consejo de Urbanismo de Uesca, del Patronato del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y de los órganos de participación de los parques naturales de los Valles Occidentales y Posets-Maladeta.
El recuerdo de una figura respetada por su conocimiento y capacidad de diálogo
Las muestras de reconocimiento coinciden en destacar no solo su compromiso ambiental, sino también sus cualidades personales. Ecologistas en Acción recuerda especialmente su presencia constante en movilizaciones, reuniones y actos reivindicativos. “Hoy lloramos su marcha. Echaremos en falta su presencia en tantas manifestaciones y reuniones, con esa boina que siempre le acompañaba”, señalan.
La organización destaca además que su legado permanecerá vivo entre quienes compartieron luchas con él: “En nuestros corazones quedan su compromiso, su extenso conocimiento sobre un tema que le apasionaba y su enorme trabajo en defensa de la naturaleza, que permanecerán para siempre con nosotras y nosotros”.
La entidad concluye con una emotiva despedida dirigida tanto a su familia como al conjunto del movimiento ecologista: “Las mujeres y hombres de Ecologistas en Acción nos unimos al dolor de su familia, a la que enviamos un cálido y fraternal abrazo. Hasta siempre, compañero y amigo”.
Con la desaparición de Mariano Polanco, el ecologismo aragonés pierde a una de las personas que mejor encarnaron la defensa perseverante del territorio, la protección de las montañas y la lucha contra las agresiones ambientales. Su nombre queda ligado a algunas de las principales batallas ecológicas desarrolladas en Aragón durante las últimas décadas y al trabajo paciente de quienes han defendido el patrimonio natural desde el compromiso, el conocimiento y el diálogo.