Bio For Piri cierra con éxito

El Pirineo se calienta: tres días menos de heladas y casi cinco más de verano por década.

Un estudio confirma que la temperatura del aire sigue aumentando a medida que pasan los años en la cordillera pirenaica.

El Pirineo está cambiando de piel climática. Un estudio liderado por el Servicio Meteorológico de Cataluña (Meteocat), en colaboración con el Observatorio Pirenaico del Cambio Climático dentro del proyecto Life Pyrenees4Clima, confirma que la temperatura del aire sigue aumentando a medida que pasan los años, o sea, hay menos frío y más calor en la cordillera.

Los datos son contundentes. Desde 1959, los Pirineos han perdido tres días de helada por década (aquellos en los que el termómetro cae por debajo de los 0 grados) y han ganado 4,9 días de verano por década, es decir, jornadas con máximas superiores a los 25 grados. Traducido a la actualidad, hoy hay unos 20 días menos de heladas al año y 32 más de calor veraniego que hace seis décadas.

Este cambio no solo se nota en el número de días, sino también en su intensidad. Las rachas cálidas son cada vez más largas y frecuentes, mientras que los episodios de frío extremo se acortan. “Se dibuja una tendencia hacia un clima pirenaico más cálido y, en la vertiente sur, más seco”, declara Jordi Cunillera, responsable del equipo de cambio climático del Meteocat.

El agua también se calienta

El impacto del calentamiento no se queda en el aire. Los lagos de alta montaña, como el u ibón de Marboré, a los pies de Monte Perdido, reflejan ya este cambio. En la última década, la temperatura superficial de sus aguas ha subido casi medio grado.

Este incremento está reduciendo el tiempo en que los ibones permanecen helados y favorece fenómenos como las olas de calor lacustres. “Se producen cambios en la columna de agua que pueden derivar en episodios de anoxia”, explica el investigador del IPE-CSIC Blas Valero, en referencia a la falta de oxígeno que ya se detectó en Marboré durante el invierno de 2023-2024 y que pone en riesgo los ecosistemas acuáticos.

Hollín y polvo: amenazas que viajan miles de kilómetros

El estudio también analiza la evolución de los aerosoles y revela que la presencia de polvo sahariano y hollín de los incendios va en aumento. Las mediciones, que se toman en el campo de experimentación de la Aenet en Formigal-Sarrios, registraron durante 2025 un pico de deposiciones de hollín de más de 5.000 ng/m3, asociado a los megaincendios de Castilla-León y Galicia del verano pasado.

Estos datos evidencian la capacidad de las partículas para viajar grandes recorridos y su depósito posterior en los Pirineos y que en años anteriores también se detectaron a raíz de los incendios en Canadá. “Estos valores obtenidos reflejan que estamos delante de un impacto creciente de los incendios forestales y del transporte atmosférico de contaminantes”, indica Jorge Pey, también investigador del IPE-CSIC.

En cuanto al polvo sahariano, este llega a los Pirineos durante todo el año con episodios puntuales de hasta 20 g/m2 de deposición. Aunque en pequeñas dosis fertiliza los ecosistemas terrestres y acuáticos, es letal para la duración de la nieve y el hielo en las montañas, ya que altera el albedo de las superficies con nieve y hielo provocando la absorción de energía en lugar de la reflexión.

Análisis anual

Este estudio se presenta en formato Boletín y consiste en un análisis de los principales indicadores climáticos de los Pirineos para avaluar su evolución. Los resultados se publican anualmente en el Boletín de Indicadores de Cambio Climático de los Pirineos (BICCPIR). Esta compilación y análisis forma parte de la información clave de apoyo al proceso de adaptación en los Pirineos en el marco del proyecto LIFE Pyrenees4Clima.

Este proyecto está coordinado por el Observatorio Pirenaico de Cambio Climático (OPCC), iniciativa transfronteriza de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP). Respecto a los datos, se basan en el análisis de 12 series de temperatura y 26 series de precipitación, distribuidas por toda la cordillera y que representan el clima de todo el macizo. Todas las series cubren el período 1959-2024 y el período referencia para el cálculo de las anomalías es 1961-1990, excepto en el caso de los estudios referentes a la nieve, que son series más recientes.

Los contenidos y el diseño del boletín BICCPIR han sido elaborados por el Servicio Meteorológico de Cataluña,  que es socio del proyecto LIFE Pyrenees4Clima, y responsable del grupo de trabajo Clima, y cuenta con la contribución de datos de MéteoFrance, Servicio Meteorológico de Andorra, Aemet, IPE CSIC, la Agencia Vasca de Meteorología (Euskalmet) y el propio Meteocat.

Fuente:

https://www.diariodelaltoaragon.es/noticias/comarcas/2026/05/09/pirineo-se-calienta-tres-dias-menos-heladas-casi-cinco-mas-verano-por-decada-2017290.html