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Dos crías de quebrantahuesos llegan a las montañas de Castellón desde Austria y la República Checa.

Los dos ejemplares se adaptarán durante un mes en Rossell antes de iniciar sus primeros vuelos en el parque natural de la Tinença de Benifassà.

Hay bienvenidas que se hacen con discursos, fotos y saludos institucionales. Y luego están las que se hacen mirando al cielo. En Bel, núcleo poblacional de Rossell, la Tinença de Benifassà volvió a vivir una de esas jornadas que mezclan emoción, naturaleza y futuro: la recepción de dos nuevas crías de quebrantahuesos, una de las aves más emblemáticas y amenazadas de Europa.

No eran dos visitantes cualquiera. Los nuevos ejemplares, un macho y una hembra procedentes de Austria y la República Checa, llegaron al parque natural dentro del proyecto de reintroducción del crebalòs, como se conoce a la especie en valenciano. Una iniciativa que cumple ya su novena edición consecutiva y que busca algo tan ambicioso como simbólico: devolver a estas montañas la presencia estable de un ave que durante décadas desapareció de muchos territorios donde antes formaba parte del paisaje.

La jornada de bienvenida se celebró en Bel y contó con la participación de la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, así como con representantes del Ayuntamiento de Rossell, trabajadores y guardas del parque matural, técnicos de Medio Ambiente y Territorio, empresas y personas colaboradoras, asociaciones y entidades vinculadas al proyecto.

Nombres elegidos por los escolares

Como en toda buena historia de regreso, los protagonistas necesitaban nombre. Y en esta ocasión han sido los alumnos del CRA La Bardissa, de los aularios de Rossell y la Pobla de Benifassà, quienes se han encargado de bautizar a los dos nuevos pollos. Una forma sencilla, pero muy potente, de acercar el proyecto a los más pequeños y de convertir la conservación ambiental en algo cercano, reconocible y compartido.

Porque el objetivo no es solo liberar aves. También se trata de crear vínculo, de explicar por qué importa que el quebrantahuesos vuelva a surcar estos cielos y de hacer que la población local sienta el proyecto como propio. En una zona como la Tinença, donde el paisaje ya tiene de por sí un enorme valor natural, la presencia de esta especie añade una pieza más al mosaico de biodiversidad.

Un mes de adaptación antes del primer vuelo

Tras el acto de recepción, el equipo técnico del proyecto Benvingut de nou, crebalòs trasladó a los dos ejemplares hasta el hacking, una instalación situada entre las montañas de Bel y la Pobla de Benifassà. Allí permanecerán aproximadamente durante un mes, en una fase clave de adaptación al entorno.

Durante este periodo completarán su desarrollo bajo seguimiento técnico antes de dar el gran paso: iniciar sus primeros vuelos y comenzar a explorar el territorio. Será entonces cuando estos dos jóvenes quebrantahuesos empiecen a descubrir las montañas que, si todo va bien, podrán convertirse en su nuevo hogar.

Fuente:

https://www.elperiodicomediterraneo.com/comarcas/2026/05/26/crias-quebrantahuesos-viajan-austria-republica-checa-montanas-castellon-tinenca-benifassa-130672637.html