Bio For Piri cierra con éxito

Aínsa reúne a expertos, entidades y visitantes en el primer Festival de la Biodiversidad Pirenaica.

El Castillo de Aínsa acogió durante el fin de semana la primera edición de esta iniciativa impulsada por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos dentro del proyecto POCTEFA DUSAL+.

La biodiversidad del Pirineo ha sido la gran protagonista este fin de semana en Aínsa. El municipio sobrarbense ha acogido la primera edición de los Festivales de la Biodiversidad Pirenaica, una cita que ha reunido a vecinos, visitantes, investigadores, entidades conservacionistas y administraciones con un objetivo común: acercar la riqueza natural del territorio a la ciudadanía y reflexionar sobre los desafíos que afronta su conservación.

El evento, celebrado en el Castillo de Aínsa, forma parte de las acciones impulsadas por el proyecto transfronterizo POCTEFA DUSAL+, que agrupa a 19 socios de ambos lados del Pirineo y tiene como finalidad promover un desarrollo sostenible vinculado al patrimonio natural y cultural de los territorios pirenaicos. Entre los participantes se encuentran el Ayuntamiento de Aínsa-Sobrarbe, la Comarca de Sobrarbe, la Reserva de la Biosfera Ordesa-Viñamala y la asociación Zona Zero Pirineos, entre otros.

Durante la jornada del sábado, el recinto medieval se transformó en un gran espacio de divulgación ambiental. Talleres, exposiciones, conferencias, actividades familiares y una feria especializada permitieron a los asistentes conocer proyectos relacionados con la conservación de la naturaleza, el ecoturismo y la producción local. Una de las actividades con mayor participación fue la propuesta teatral “Lady Bumblegate y la sociedad británica de criaturas minúsculas y maravillosas”, dirigida por la artista local Bea Silvestre y centrada en el mundo de los polinizadores y su importancia para los ecosistemas.

La feria contó con cerca de una treintena de expositores procedentes del Pirineo español y francés. Los visitantes pudieron descubrir iniciativas vinculadas a espacios naturales protegidos, empresas de turismo sostenible, productores locales y proyectos científicos relacionados con la conservación del medio natural. Entre ellos destacó el proyecto Pyrtick, dedicado al estudio de las garrapatas y las enfermedades que transmiten, que despertó un notable interés entre el público por su enfoque divulgativo y práctico.

El programa incluyó además varias conferencias técnicas sobre algunas de las principales cuestiones ambientales que afectan al Pirineo. Expertos analizaron la situación del urogallo en Aragón, las medidas de conservación impulsadas por las administraciones y los efectos que el cambio climático está teniendo sobre la biodiversidad de la cordillera. La jornada concluyó con una intervención del naturalista y divulgador Carlos de Hita, que invitó a los asistentes a descubrir los paisajes a través de sus sonidos y a recuperar la atención hacia los elementos más discretos de la naturaleza.

Desde la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos valoraron muy positivamente la acogida de esta primera edición. Óscar Díez, cofundador de la entidad y director del Ecomuseo de la Fauna Pirenaica, destacó la diversidad de participantes y el interés despertado por las actividades organizadas. A su juicio, encuentros de este tipo contribuyen a generar conciencia ambiental y a poner en valor la extraordinaria riqueza natural del Pirineo.

Por su parte, el alcalde de Aínsa-Sobrarbe, Enrique Pueyo, subrayó la importancia de impulsar iniciativas que permitan compatibilizar la conservación del patrimonio natural con el desarrollo de oportunidades para el territorio. En este sentido, defendió la necesidad de seguir trabajando en proyectos que promuevan la sensibilización ambiental y el conocimiento de la biodiversidad como uno de los principales recursos de futuro de la comarca.

La programación continuó el domingo con una excursión interpretativa por la Sierra de Partara. Guiados por especialistas en geología, botánica y zoología, los participantes pudieron conocer sobre el terreno algunos de los principales valores naturales y paisajísticos del entorno de Aínsa, finalizando el recorrido en el comedero de aves necrófagas gestionado por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos. El festival concluyó con la representación de “El hombre cigüeña”, de los Titiriteros de Binéfar, en el Centro Cultural de la localidad.

Con esta primera edición, Aínsa refuerza su apuesta por un modelo de desarrollo ligado a la naturaleza y al turismo sostenible, situando la biodiversidad pirenaica como uno de los grandes activos estratégicos para el presente y el futuro del territorio.

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