Entre las aves, por la Sierra de Partara.

Expertos avanzan en el regreso del quebrantahuesos a Cádiz, una especie perdida en la Sierra de Grazalema hace casi un siglo.

El ave de grandes dimensiones llegó a ser una de las especies más icónicas y gracias al trabajo científico su reintroducción en el ecosistema de la Sierra gaditana está cada vez más cerca.

Expertos abordan el regreso del quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) al Parque Natural y Reserva de la Biosfera Sierra de Grazalema. Un encuentro en El Bosque ha servido para poner en valor los conocimientos científicos y técnicos detrás del proceso de recuperación de esta especie en Andalucía. El avance de estos trabajos supone un paso significativo para recuperar una especie que formó parte del paisaje de las sierras gaditanas hasta comienzos del siglo XX.

La presencia histórica del quebrantahuesos en Andalucía abarcaba prácticamente todas las Sierras Béticas, desde Cádiz hasta Almería, lo que refleja la amplitud de su antigua área de distribución, según explica la Consejería de Medio Ambiente en una nota de prensa. La última reproducción documentada tuvo lugar en 1983 y los últimos avistamientos en Cazorla se registraron en 1986, lo que marcó el final de una etapa que ahora comienza a revertirse gracias a un esfuerzo científico sostenido a lo largo del tiempo. Para el territorio, este regreso tiene también un valor simbólico incuestionable: supone cerrar una ausencia de casi un siglo y sumarse a la senda emprendida por parques como Cazorla o Castril, donde la reintroducción se ha consolidado con resultados muy positivos.

La jornada técnica celebrada en El Bosque ha servido para comprobar la evolución del Proyecto de Reintroducción del Quebrantahuesos en Andalucía desde sus orígenes. El primer parque natural escogido para la recuperación de esta especie fue el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. De forma paralela, se aseguró la colaboración de centros especializados en cría, como la Vulture Conservation Foundation, entidad clave en el programa europeo de manejo de la especie. Con la creación del Centro de Cría Guadalentín, en Cazorla, se estableció una infraestructura fundamental para recuperar la presencia del quebrantahuesos en el territorio andaluz.

“El proyecto de reintroducción del quebrantahuesos tiene detrás décadas de trabajo científico que hoy permiten dar pasos sólidos hacia su regreso a Grazalema. Este proceso no solo recupera una especie emblemática, sino que fortalece la salud global del ecosistema y nos ayuda a entender mejor la importancia de conservar los paisajes que hacen posible su presencia. Grazalema reúne condiciones excepcionales y estamos preparados para avanzar de forma rigurosa y prudente”, ha señalado Juan Antonio Martín, jefe de servicio de Geodiversidad y Biodiversidad de la Consejería de Medio Ambiente.

¿Cuántos ejemplares de quebrantahuesos se han liberado en Andalucía?

El programa ha permitido liberar, entre 2006 y 2025, un total de 102 ejemplares, la mayoría en los parques naturales de Cazorla, Segura y Las Villas y en el de la Sierra de Castril, ambos en Jaén y Granada. De estos ejemplares, 61 continúan vivos, lo que confirma la eficacia de las fases iniciales del proyecto; otros 32 han muerto y de nueve se tiene incertidumbre por la falta de señal en los transmisores que portaban. La información acumulada durante estos años ha permitido reforzar las estrategias de seguimiento, adaptar los métodos de liberación y planificar la expansión hacia nuevas áreas, entre ellas la Sierra de Grazalema, donde ya se han iniciado los trabajos preparatorios para la futura reintroducción de la especie.

Este proceso se plantea desde la participación activa del territorio, donde ganaderos, asociaciones vinculadas al pastoreo tradicional y entidades cinegéticas están mostrando su disposición a colaborar. Su experiencia diaria en el medio natural supone un apoyo decisivo en fases como la vigilancia de los ejemplares, la detección de riesgos o la mejora de prácticas beneficiosas para la especie.

La ganadería extensiva y las producciones ligadas a razas autóctonas —como la cabra payoya o la oveja merina de Grazalema— contribuyen además a un paisaje diverso, sostenible y favorable para la presencia del quebrantahuesos. La Consejería trabaja para que la recuperación de la especie pueda también convertirse en una oportunidad de valorización de estos productos locales, que forman parte esencial del patrimonio económico y cultural de la comarca.

Así es la reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía

El nacimiento del polluelo Esperanza en 2015 supuso una fecha clave para la consolidación del proyecto, pues fue el primero que voló sin ayuda humana. Diez años después, Esperanza ha completado el ciclo reproductivo y se ha convertido en hembra territorial en uno de los doce territorios de cría censados en 2025, lo que demuestra la estabilidad alcanzada por la población reintroducida. Desde 2015 hasta la actualidad se han contabilizado 23 pollos volados en libertad, de los cuales 15 continúan vivos, una cifra que ilustra la progresión continua de este programa de conservación.

Según cuentan desde la Consejería de Sotenibilidad y Medio Ambiente, en 2024 por primera vez la reintroducción se extendió más allá de los puntos de liberación tradicionales de Andalucía Oriental, con la suelta de tres ejemplares en el Espacio Natural de Sierra Nevada. Esta ampliación se ha reforzado en 2025 con la liberación de dos ejemplares adicionales, iniciándose así una etapa orientada a incrementar la capacidad colonizadora de la especie y a favorecer la conexión futura entre poblaciones. Todo esto abre la puerta a la incorporación de la Sierra de Grazalema como nueva área de suelta, un paso que dará continuidad a las recomendaciones científicas recogidas en los primeros estudios del proyecto y que contribuirá a mejorar la distribución y resiliencia de la especie en el conjunto de la región andaluza. Se trata, en todo caso, de un proceso que se desarrollará de manera progresiva a lo largo de varios años, con seguimiento constante y ajustes continuos sobre el terreno, ya que la reintroducción no concluye con una sola suelta, sino que requiere un acompañamiento prolongado en el tiempo.

¿Por qué Grazalema es un territorio ideal para el quebrantahuesos?

El análisis histórico que se presentará en la jornada técnica en El Bosque recordará que el quebrantahuesos formó parte del paisaje de Grazalema durante siglos. La sierra llegó a albergar varios territorios de cría, según reflejan los estudios de nidificación histórica, y su abrupta orografía proporcionaba lugares seguros para la cría y el vuelo. Aunque la especie desapareció de la zona a lo largo del siglo XX, las condiciones ambientales actuales continúan siendo adecuadas para su recuperación, tal y como confirman los especialistas implicados en el proyecto. La presencia del pinsapo (Abies pinsapo), la elevada pluviosidad y la variedad de ambientes serranos ofrecen un escenario óptimo para el retorno de esta ave emblemática.

“La Sierra de Grazalema siempre ha sido un territorio idóneo para grandes rapaces como el quebrantahuesos. Recuperar su presencia supone reforzar la identidad natural de estas sierras y devolver al paisaje un componente que estuvo ligado a su historia durante siglos. La futura reintroducción es una oportunidad para seguir demostrando que la conservación y el desarrollo del territorio pueden caminar de la mano”, ha afirmado Quero, director del Parque Natural de la Sierra de Grazalema.

Fuente:

https://www.diariodecadiz.es/vivir_en_cadiz/expertos-avanzan-regreso-quebrantahuesos-cadiz-sierra-grazalema_0_2005427439.html#goog_rewarded