
El campo aragonés, en el centro del debate electoral.
Con el arranque hoy, 23 de enero, de la campaña de las elecciones anticipadas a las Cortes de Aragón, que se celebrarán el 8 de febrero de 2026, el sector agrario y las amplias zonas rurales de Aragón vuelven a situarse en un momento decisivo.
La agricultura y la ganadería tienen un peso estratégico en la economía aragonesa, vertebran más del 80 % del territorio y sostienen una población rural que ronda el 40 % del total autonómico. Sin embargo, esta realidad contrasta con una sangría continuada de explotaciones agrarias sociales y familiares, y ganaderías extensivas. Ellas son las que fijan población y empleo; y son las que garantizan un reparto más justo y ampliamente distribuido de los beneficios en el conjunto de la Comunidad Autónoma.
Entre las amenazas, está la creciente concentración de macrogranjas que deterioran la calidad de vida rural y generan impactos ambientales y sociales cada vez más evidentes. Aragón lidera el censo porcino estatal, con unos 9,6 millones de cabezas (el 28,4 % del total español) y más de 15 millones de cerdos producidos al año,
A esta situación se suma la creciente presión sobre el territorio derivada del despliegue acelerado de grandes proyectos de energías renovables, la instalación de centros de datos y el desembarco de fondos de inversión y grandes capitales. Un modelo de implantación que, en muchos casos, compite directamente por el uso del suelo y del agua, especialmente en la cuenca del Ebro, donde la disponibilidad de recursos hídricos se ha convertido en un factor de atracción para intereses ajenos a las economías locales. Esta dinámica intensifica la pérdida de explotaciones agrarias familiares, encarece el acceso a la tierra y agrava la sensación de desposesión en amplias zonas rurales, sin garantizar retornos sociales ni económicos proporcionales para el territorio.
La Coalición Por Otra PAC, junto al Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional (CERAI), Mensa Cívica y la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, tres de sus entidades que realizan un trabajo profundamente arraigado en el territorio aragonés, lanzan la campaña #DaleLaVueltaALaPAC. Está dirigida a las candidatas y candidatos a las Cortes de Aragón y es una llamada directa a su responsabilidad política.
En el primer video de los seis que se publicarán hasta el 6 de febrero, Laura Martínez, ganadera extensiva, veterinaria y quesera al frente de La Caperuza pone voz a una realidad compartida por miles de pequeños productores: la actual Política Agraria Común (PAC) no está llegando a quienes más la necesitan, la agricultura familiar y los modelos extensivos, que sufren precios injustos, dificultades de venta y problemas para vivir de su trabajo.
Quienes resulten elegidos por el pueblo aragonés tendrán un papel clave en la definición y desarrollo de la futura PAC, que condicionará durante años la vida de quienes viven en y del campo. Las problemáticas agrarias y rurales pueden abordarse si se apuesta, con valentía, por una PAC verdaderamente común, con presupuesto suficiente y con un reparto justo de las ayudas, que respalde a la ganadería extensiva, hoy gravemente amenazada; y a las explotaciones familiares que ya practican —o quieren transitar hacia— modelos productivos sostenibles en su triple dimensión económica, social y ambiental.
Las tres organizaciones les piden responsabilidad política y les invitan a una reunión para escuchar sus propuestas y hacerles llegar la voz de quienes trabajan cada día en territorio bajo enfoques más respetuosos con el territorio y más favorables para las pequeñas y medianas explotaciones. También, para trasladarles propuestas concretas para lograr una PAC que contribuya al futuro del campo aragonés. Algunas de ellas son las siguientes:
Falta de apoyo real a la agricultura familiar
Los datos son claros: en 2025 Aragón contaba con 17.008 autónomos agrarios, un 11 % menos que el año anterior, según la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA). La PAC actual sigue penalizando a las explotaciones pequeñas y medianas, que generan más empleo por hectárea, fijan población y cuidan el territorio, frente a modelos más concentrados y capitalizados.
¿Qué propone Por Otra PAC?
Reforzar el apoyo específico a jóvenes agricultores y ganaderos, garantizar rentas dignas, eliminar los derechos históricos que perpetúan desigualdades y asegurar un presupuesto de la PAC suficiente y estable para sostener proyectos de vida en el medio rural
Además, es vital aplicar de forma obligatoria el capping y la degresividad, mantener y reforzar el pago redistributivo, reorientar las ayudas hacia quienes más lo necesitan y aportan valor social y ambiental, y acabar con los subsidios perversos que favorecen la concentración de tierras y ayudas
Ganadería extensiva en riesgo frente al auge de las macrogranjas
La ganadería extensiva, especialmente de ovino y vacuno en zonas de montaña y secano, está en grave riesgo de desaparición si no se corrige el actual diseño de las ayudas. Baja rentabilidad, altos costes, una fuerte volatilidad de los mercados y, de nuevo, la presión de las macrogranjas asfixian a estas explotaciones, esenciales para el mantenimiento del paisaje, la biodiversidad y la prevención de incendios.
¿Qué propone Por Otra PAC?
Reorientar las subvenciones hacia la ganadería extensiva, limitar las ayudas a grandes perceptores, reforzar la condicionalidad ambiental y social, y ligar los fondos públicos al bienestar animal y a la protección del medio ambiente. Para ello es necesario además reforzar los controles y las sanciones asociadas a la condicionalidad ambiental y social de la PAC, garantizando su aplicación efectiva en todo el territorio. De manera especial, resulta urgente actuar frente a la contaminación por nitratos y las emisiones de gases de efecto invernadero, asegurando que la percepción de fondos públicos esté vinculada al cumplimiento real de las normas ambientales y a la protección de la salud de las personas y de los ecosistemas rurales.
También es clave incorporar un eco-régimen específico para el pastoreo, que reconozca y remunere adecuadamente su contribución a la prevención de incendios, la conservación de la biodiversidad y el mantenimiento de paisajes vivos y funcionales. Junto a ello, resulta imprescindible financiar infraestructuras básicas de apoyo a este modelo, como son los puntos de agua, refugios y la mejora de las vías pecuarias. Además, hay que avanzar en la digitalización de la gestión de los rebaños, facilitando el trabajo diario de los y las ganaderas y reforzando la viabilidad económica y social de esta actividad clave para el territorio.
La futura PAC: menos presupuesto y un segundo pilar debilitado
Las negociaciones de la PAC post-2027 apuntan a un escenario preocupante: menos presupuesto, riesgo de renacionalización y debilitamiento del segundo pilar, clave para el desarrollo rural, la diversificación económica y la transición ecológica. Un golpe directo para territorios extensos y rurales como Aragón.
¿Qué propone Por Otra PAC?
No reducir el presupuesto de la PAC, mantener su carácter verdaderamente común, destinar al menos el 50 % de las ayudas a afrontar la triple crisis climática, ambiental y de biodiversidad, y reforzar el desarrollo rural con gobernanza participativa y transparente de organizaciones agrarias, ambientales y sociales.
Las tres organizaciones y la Coalición Por Otra PAC piden altura de miras a las candidatas y candidatos a las Cortes de Aragón. Porque el rumbo del sistema agroalimentario no es una cuestión menor ni sectorial: es una decisión política de primer orden.
Fuente:
https://porotrapac.org/el-campo-aragones-en-el-centro-del-debate-electoral/

